Mientras en casi todo el país los trabajadores de la educación recibieron incrementos salariales para compensar, así sea parcialmente, la creciente inflación, en Neuquén el gobernador Sapag mantiene intransigentemente su negativa a hablar siquiera del tema. En su discurso en la legislatura volvió a pedir paciencia y moderación, como si nuestras compañeras y compañeros que no alcanzan a mantener dignamente a sus familias pudieran esperar hasta que a él se le antoje graciosamente otorgar un aumento.
El discurso del gobierno se basa en una serie de mentiras, como que el presupuesto de educación ya es muy alto, cuando en realidad, el MPN utilizó siempre el presupuesto educativo para asegurarle un salario a muchos de sus punteros. Así es que en la gobernación, los distintos ministerios y el Consejo Provincial de Educación se acumulan gruesas capas geológicas de ñoquis sin funciones claras, que a veces calientan sillas y muchas otras ni siquiera eso, a expensas del presupuesto educativo. Si esto alguna vez se blanqueara sabríamos cuál es el gasto real en educación.
¿Por qué decimos que el gobierno miente cuando dice que no tiene fondos?
Porque en el año 2009 la propia Ministra de Hacienda declaró que los ingresos se habían incrementado un 10%.
Porque la legislatura aprobó una reforma del código fiscal provincial que, este año, incrementará un 50% los ingresos por este concepto.
Porque el IADEP lleva casi 700 millones de pesos otorgados a empresarios amigos que nunca los van a devolver y sigue dando créditos. Porque el gobierno sigue autorizando exenciones impositivas a empresas petroleras como Capex.
Porque la provincia recibe cotidianamente de la Nación el dinero del fondo que se forma con las retenciones a la soja.
Porque, además, el dinero de las prórrogas de los contratos petroleros ya está siendo usada para gastos corrientes, aunque la ley no lo autorice. Y así podríamos seguir un largo rato.
Nos preguntamos entonces: ¿adónde fueron a parar los casi 300 millones que la provincia le debe al Instituto de Seguridad Social de Neuquén?
Nadie responde, y mientras tanto los prestadores están en pie de conflicto, a punto de cortar sus servicios y prestaciones.
Desde el gobierno nos quieren presentar ante la sociedad como vagos que no queremos ir a trabajar. Sin embargo, ATEN inició las clases y más de 20.000 chicos en toda la provincia no pudieron asistir por problemas edilicios que son responsabilidad del gobierno. En tanto el subsecretario de educación Seguel, para colmo, en lugar de hacerse cargo, salió a acusarnos de tapar intencionalmente los caños –sistema de cloacas- de las escuelas. En realidad, señor Seguel, somos los trabajadores de la educación quienes sostenemos con nuestro esfuerzo y trabajo cotidiano el sistema educativo. Le bastaría una simple recorrida por las escuelas para comprobarlo.
Una vez más, decimos que ¡“la plata está”!. Lo que no hay es la voluntad política de volcar esos fondos y recursos a las escuelas, hospitales, al salario de sus trabajadores estatales. Lamentablemente, el único camino que nos queda es el la lucha. El lunes 1º de marzo comenzamos: ahora, en cada escuela y en la asamblea de esta tarde debemos prepararnos para profundizar el plan de lucha.
El único responsable del conflicto es el gobierno de Jorge Sapag. Porque es mentira su voluntad de diálogo si no hay ninguna repuesta a nuestros reclamos.
Porque es mentira su pretendida seriedad cuando el sistema educativo es un verdadero caos. Porque es mentira que no tiene fondos cuando los ingresos no hacen más que incrementarse.
Una vez más, señor Gobernador, deberemos ser los trabajadores de la educación los que demos clase en la calle para desenmascarar todas y cada una de sus mentiras.
aten capital
3 de marzo de 2010
Ya estamos en la tercera semana de nuestro plan de lucha. Nuestros paros vienen teniendo un acatamiento altísimo, pero la situación en la provincia no hace más que agravarse. El corte de prestaciones de la Asociación de Clínicas y del Colegio Médico al Instituto de Seguridad Social de Neuquén se prolonga, dejando sin atención médica a casi 200.000 personas, entre los afiliados directos y sus familias. Comienzan a producirse situaciones de extrema gravedad, como la de un enfermo terminal a quien se negaron a internar en una clínica para realizarle la atención paliativa que corresponde, derivándolo al hospital regional, donde tampoco pudieron darle la atención que necesitaba por estar desbordados de pacientes.
Toda esta situación deriva de la deuda de aportes patronales que el estado provincial y varios municipios tienen con el Instituto, que asciende a casi 200 millones de pesos. En el Consejo Provincial de Educación siguen sin resolverse la creación de horas y cargos en muchas escuelas, como las del CPEM 34 de Neuquén. La EPET 19 de Plottier, que no tiene edificio propio, ni siquiera tiene hoy un espacio digno para funcionar. La escuela 356 sigue sin siquiera los trailers que le prometieron para sus nuevos alumnos. Y así podríamos seguir con la lista, que es extensísima.
¿Cómo calificar a un gobierno que permite que decenas de escuelas no hayan todavía comenzado las clases, que mira para otro lado cuando casi la mitad de la población de la provincia está sin atención médica por su exclusiva responsabilidad, que no envía el dinero para que los niños puedan alimentarse en los comedores escolares, que después de tres semanas de reclamos no dijo una palabra sobre la recomposición salarial que reclamamos, cuando en casi todo el país hubo arreglos salariales antes de comenzar las clases?
¿No es malversación de caudales públicos quedarse con los fondos que corresponden al Instituto, no es abandono de persona dejar morir sin atención médica a quienes teóricamente deberían proteger, o dejar sin alimentos a niños que los necesitan imperiosamente, no es una infamia y de una hipocresía feroz poner cara de piedra frente a todo esto como las cosas estuvieran en orden? De todo eso es responsable el gobierno de Jorge Sapag.
Lamentablemente, una vez más los trabajadores de la educación agrupados en ATEN tenemos que volver a dar clase de dignidad. Ayer, después de la asamblea, fuimos al Instituto a reclamar por el pago de la deuda y sus empleados nos apoyaron y se comprometieron a acompañarnos hoy en la calle. Este es un ejemplo que tenemos que lograr que se repita en todas las reparticiones públicas.
Necesitamos toda nuestra fuerza y la más amplia unidad para lograr nuestros objetivos: el aumento salarial, el pago de la deuda con Instituto, y el pase a planta de todos los auxiliares de servicio contratados. Este es el momento de redoblar el esfuerzo y multiplicar las voces: en toda la provincia tiene que resonar nuestro grito de dignidad, grito que tiene 27 años de historia y hoy, en la calle, tenemos que renovar para defender una vez más nuestro salario, la salud de nuestras familias y nuestras propias vidas.
comisión directiva
aten capital 17 de marzo de 2010
El gobernador Sapag insiste por los medios con que los derechos de los niños están por encima de todo, incluso por encima del derecho de huelga. Y se presenta como un gran defensor de la niñez indefensa supuestamente atacada por rebeldes maestras y profesoras que realizan paros en reclamo de mejores salarios.
Se trata, una vez más, de una burda mentira, de una completa hipocresía, de un engaño a la sociedad. ¿Por qué? Porque si de verdad defendiera los derechos de los niños y niñas, a las escuelas llegaría puntualmente el dinero para el refrigerio y los víveres secos. La realidad es que los chicos, en las escuelas del oeste, les piden a sus maestras el pan a que están acostumbrados en el primer recreo y no hay nada para darles. El picadillo, el dulce y otros productos que el gobierno enviaba a las escuelas no los mandan desde al año pasado.
Si le interesara el destino de nuestros niños y niñas no dejaría sin cobertura médica a los miles que se atienden por el Instituto de Seguridad Social de Neuquén. Acumulados ya casi 300 millones que el gobierno no deposita de los aportes de los afiliados, las clínicas y los médicos decidieron cortar las prestaciones. Muchos otros profesionales, como los psicólogos, hace rato que ya optaron por no trabajar más con nuestra obra social.
Si realmente quisiera que nuestros niños tengan clases, el 22 de febrero, día de inicio del ciclo lectivo, las escuelas hubieran estado en condiciones. Sin embargo, más de 20.000 niños no empezaron ese día, y varios miles todavía hoy no arrancaron por responsabilidad del Consejo Provincial de Educación. Entonces, cuando los trabajadores de la educación, cansados de reclamar sin ser escuchados, vamos al paro, el Gobernador se acuerda de los niños y niñas.
Protestar es nuestro derecho cuando el salario permanece congelado desde hace un año y el kilo de carne está por encima de los 30 pesos. Hacer paro es justo cuando lo que está en juego es la salud de nuestras familias y el ingreso de nuestros jubilados actuales y futuros. Manifestarnos es necesario cuando en casi todas las provincias hubo aumento salarial a los docentes, menos en Neuquén.
Es por ello, gobernador Sapag, hoy miércoles 10 de marzo seremos miles en la calle para decirle que deje de mentir y de utilizar a los niños para intentar desacreditar nuestra legítima protesta. Y, en la calle, le exigiremos que le explique a la sociedad que hizo con los 300 millones que le debe al Instituto, qué hace con el dinero del aumento de los impuestos y con todos los demás fondos que ingresan diariamente a la provincia de Neuquén.
Para finalizar decimos que la huelga es el recurso extremo que tenemos los trabajadores cuando no se nos escucha desde el Estado, cuando se intenta desprestigiarnos frente a la sociedad, cuando se nos miente descaradamente como lo hacen usted y sus funcionarios. Y la responsabilidad de que esto ocurra es toda suya y de su negativa a dar respuesta a un reclamo justo, legítimo y urgente.
Comisión directiva
aten capital
10/03/2010
marcha de compañeras y compañeras hoy miércoles 10 de marzo
por las calles céntricas de la ciudad de Neuquén.
El día martes 2 de noviembre, en el CPEM 54 del barrio San Lorenzo, se realizó la primera reunión del Espacio de discusión para una educación pública intercultural en Neuquén capital. A diferencia de lo que pretende el Foro Educativo que ha sido convocado por el gobierno `provincial, se discutió de cara a la comunidad: todas las familias de la zona fueron convocadas al debate, que se desarrolló alrededor de las situaciones reales que todos los días docentes, alumnos y padres vivimos en las escuelas.
Este trabajo que iniciamos no tiene plazos: se trata de crear un espacio permanente de debate y acciones para todos aquellos que en la provincia de Neuquén estamos de acuerdo con defender la escuela pública, gratuita y obligatoria. Y también se trata de un espacio de resistencia; al falso debate convocado desde el gobierno con el foro educativo, y al abandono que todos los días hacen las autoridades de las escuelas.
En estos días, justamente, se está demostrando lo que dijimos desde ATEN desde un principio: faltando pocos días para la finalización de los plazos fijados por el foro, y a pesar de las enormes cantidades de dinero gastadas en publicidad, prácticamente nadie ha participado del mismo. Se trata del fracaso de una política que intenta dejar a los actores principales del sistema, las instituciones educativas y los trabajadores de la educación, por fuera de un debate en el que naturalmente debemos ser actores centrales.
Por eso, reiteramos lo dicho desde un principio: la educación de nuestra provincia no necesita nuevas leyes, ni necesita tanta publicad paga para fingir que el gobierno está preocupado por el tema: necesita que se ocupen de ella todos los días y que escuchen a quienes la sostenemos cotidianamente.
Así como resistimos al foro con nuestros propios debates, también resistiremos cualquier intento de sancionar una ley que no fue precedida de ninguna discusión previa, y cuyo único objetivo (está a la vista) va a ser, legalizar y profundizar la existencia de una escuela pública cada vez más empobrecida y una escuela privada para quienes puedan pagarla.
Por eso, este editorial es también un llamado a la reflexión a las autoridades para que abandonen de una vez por todas esta política de destrucción de la escuela pública…y se ocupen realmente de la educación pública en nuestra provincia.
aten capital
editorial del microradial "El Pizarrón"
3 de noviembre de 2010.
Hoy Miércoles 28 de julio se publica en un diario regional los resultados de una encuesta sobre la imagen de la escuela pública entre la población que encargó la vicegobernadora de la provincia Ana Pechén, y como todo el mundo sabía ya sin necesidad de ningún trabajo especializado, los resultados son desfavorables.
¿Para qué se gasta dinero público en una encuesta de opinión cuyos resultados ya se saben de antemano? Evidentemente, con el objetivo de reforzar la política de desprestigio y destrucción de la escuela pública, que con una dedicación extraordinaria, viene llevando adelante el actual gobierno de la provincia.
Lo publicado en el matutino regional nos recuerda a las campañas de desprestigio que, a principios de la década del 90, se llevaban adelante desde el gobierno de Menem y desde los grandes medios de comunicación respecto de la telefónica ENTEL, y de la YPF estatal. ¡Qué mal que funcionan, qué malgasto de dinero, hay que privatizarlas!, nos decían, a coro, Bernardo Neudstadt y Mariano Grondona. Y, mientras tanto, desde el gobierno se creaban todas las condiciones para que estas empresas perdieran dinero y funcionaran cada vez peor.
Con la escuela pública en Neuquén está ocurriendo lo mismo. Al mismo tiempo que no hay ni miras de tener una política educativa coherente. Mientras se deben suspender clases día por medio por falencias edilicias. Mientras las partidas de mantenimiento no alcanzan para nada y mientras no hay ninguna política de capacitación docente continua, todo por absoluta responsabilidad del gobierno, es el mismo gobierno el que encarga estudios cuyos resultados son: ¡qué mal funciona la escuela pública! ¡Qué bien funciona la escuela privada! Y al mismo tiempo se destinan cada vez más fondos a las empresas que hacen de la educación un negocio y una mercancía.
¿Y quiénes son los malos de la película? Por supuesto, las y los trabajadores de la educación, que defendemos nuestras condiciones de trabajo, nuestros salarios y las condiciones de estudio de nuestros alumnos y alumnas. En lugar de realizar el censo educativo que desde hace largo tiempo reclamamos, para saber cuál es la situación real del sistema, se gasta dinero en encuestas de opinión que, lejos de buscar las causas de los problemas, pregunta sobre la imagen que tiene la población respecto del sistema educativo. En lugar de poner gabinetes psicopedagógicos se habla de los altos niveles de deserción. En lugar de poner maestros recuperadores y parejas pedagógicas en las escuelas primarias se habla de lo poco que los niños y niñas aprenden, en un contexto en el que el conocimiento es un bien social cada vez más depreciado. En lugar de organizar transportes eficientes para los niños y niñas que no pueden concurrir a la escuela, se habla de la gran cantidad de niños y adolescentes que están desescolarizados. Así de perversa es la política de este gobierno provincial del MPN.
Quienes todos los días sostenemos las escuelas sabemos perfectamente cuáles son los problemas y cuáles las soluciones. Pero no sólo no se nos pregunta sobre esto, sino que, todos los días se busca nuestro desprestigio social, con un único objetivo: la destrucción de la escuela pública y el debilitamiento de ATEN, la organización y el colectivo social que defiende la educación pública.
Es por eso que, debemos luchar todos quienes estamos interesados en sostener la escuela pública, docentes y comunidad educativa, para que esta política no siga avanzando.
aten capital
28 de julio de 2010

diario rio negro 29 de julio de 2010
A usted, gobernador Sapag, no le importa terminar con este conflicto. Por eso hace ofrecimientos miserables que no tienen en cuenta para nada lo que estamos reclamando, para exigirnos el levantamiento del paro sin nada en la mano.
A usted, gobernador Sapag, no le interesa la escuela pública. Por eso sigue sin enviar víveres a las escuelas, sin contratar un servicio de emergencias para los chicos que se lastiman, sin arreglar los edificios rotos, sin imprimir siquiera los títulos de los egresados de los distintos establecimientos.
Usted, gobernador Sapag, no gobierna nada. A usted lo gobierna Jorge Sobisch, y de usted para abajo, toda su gestión es caos y confusión. Apenas una montaña de funcionarios parásitos que viven de hacer sus negocios particulares con el dinero de todos, y que lo último que les importa es el destino de los habitantes de esta provincia.
Usted y su partido, el MPN, tienen un único objetivo: arrinconar y derrotar al único sindicato que en esta provincia les hace frente desde hace décadas. Cree que nos va a cansar o desmoralizar.
Se equivoca, gobernador Sapag, no se imagina cuánto se equivoca. Está peleando contra los compañeros de Carlos Fuentealba, los que estuvimos en Arroyito el 4 de abril del 2007. Los mismos que, en 1997, impedimos la entrada de la Ley Federal de Educación a esta provincia de la mano de su tío Felipe. Los mismos que, en el 2006, cerramos los caminos a los yacimientos petroleros para conseguir nuestro primer aumento salarial en 14 años. Somos miles de mujeres y hombres que ya sabemos lo que es el descuento de los días de paro, y no nos asustan.
Si con su amigo Sobisch pensaron, en el 2007, que nos mataban a todos cuando fusilaron a nuestro compañero Carlos, ya le demostramos, el año pasado y este, que acá estamos, más vivos que nunca. Si el lunes pensó que nos desmoralizaba no ofreciendo nada, se volvió a equivocar: gran parte de las escuelas siguen paradas.
Tenemos algo muy valioso que ni usted, ni sus funcionarios, ni sus punteros, ni sus empresarios amigos conocen siquiera: dignidad, mucha dignidad. Y con esa dignidad vamos a seguir la lucha sin darle tregua.
Por una vez reflexione, gobernador Sapag: no hay escuela en Neuquén sin los trabajadores de la educación, y ATEN es nuestra organización. Sea realista: no va a quebrar a nuestro sindicato. No lo intente más: resuelva este conflicto de una vez.
aten capital